Los cambios económicos y sociales que han llegado a nuestra comunidad en el último año son impresionantes. El dolor y la dislocación son casi inimaginables. Sabemos de los desafíos personales de muchos individuos y de los que sus familias enfrentan. Las decisiones que el pueblo se ve obligado a tomar, y sus luchas individuales. Los desafíos que plantea esta ruptura económica son un problema colectivo. Cuando una quinta parte de los trabajadores esta sin trabajo, todos tenemos un problema.
Estos son los retos que llegan a nuestra comunidad:
- Las personas desempleadas enfrentan el desafió de la restauración. Disponemos de habilidades y talentos para apoyar a nuestras familias y a nosotros mismos. Sin embargo, los lugares y formas donde hemos utilizado estos talentos se han ido. Nosotros, al igual que los empresarios que ven a sus empresas desvanecerse, necesitamos encontrar un apoyo emocional y espiritual. Tenemos que cumplir de inmediato con los desafíos financieros. ¡Necesitamos esperanza! Necesitamos entender y creer que somos personas talentosas, y valiosas para nuestra comunidad. Necesitamos una manera de contribuir a nuestras familias y a nuestra comunidad.
- Las personas que están desempleadas enfrentan el desafió de una compasión sustentable o prolongada. Hemos abierto nuestros corazones y nuestras billeteras en maneras públicas y privadas, a través de recolección de comida y en actos de caridad. También nos enfrentamos con el temor de perder nuestros trabajos y nuestra seguridad. Pero también nos preguntamos, qué podemos hacer que no sólo satisfaga las necesidades inmediatas, sino que también construya y sostenga a todos los que están sufriendo en nuestra comunidad. Necesitamos una manera eficaz, directa, y global de contribuir a aquellos miembros de nuestra comunidad que han sido afectados.
- Las instituciones comunitarias enfrentan el desafío de liderazgo. De diferentes maneras, las empresas, iglesias, organismos sociales y gubernamentales tienen un mandato doble: mantener su propia estabilidad, y construir una mejor comunidad. La crisis económica ha hecho hincapié en estas instituciones. Pero la carga del liderazgo es inevitable, desafía a nuestras instituciones comunitarias para participar en la reflexión colectiva, que estimule nuevas formas de pensar y forje nuevas formas de colaboración.
Tal vez, podríamos encontrar un equilibrio en el reconocimiento de nuestras heridas, para así encontrar la forma adecuada de aceptar ayuda fuera del condado de Elkhart. Asumiendo la responsabilidad de usar nuestra propia creatividad y fortalezas, queremos encontrar una solución a estas dos preguntas:
¿Aceptaremos la responsabilidad por nosotros, para nuestros vecinos y para toda nuestra comunidad?
¿Podremos encontrar maneras de aprovechar nuestros propios recursos, a fin de resolver nuestros propios problemas?
Elkhart County Works Together responde a estas preguntas de la siguiente manera:
¡Si Debemos! ¡Sí podemos!


